El medio rural no solo es paisaje, también es vida, tradición y futuro. Y en ese futuro, las mujeres desempeñan un papel esencial. Con su trabajo, su constancia y su compromiso impulsan el desarrollo de nuestros pueblos y mantienen vivo el corazón de nuestros territorios. Con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, hemos hablado con Joana Díaz y Laura del Carmen Pérez, dos mujeres ganaderas en Granja Cordillera (Lorca) que contribuyen a la evolución de estas zonas rurales.
El contacto con la naturaleza y el poder ayudar en momentos tan importantes como el nacimiento de lechones son algunos de los aspectos que ambas más valoran de un trabajo que a Laura Pérez le ha gustado “desde pequeña, porque me encantan los animales”. A esta pasión por su labor se suma, como indica Joana, “la buena convivencia con los compañeros y el equipo que hemos formado”, que, como señala Laura, “me motiva a querer estar aquí y hacer lo que hago”.
Todas las cualidades que ellas le ven a trabajar en una granja han sido el atractivo que muchas mujeres también han visto, lo que ha permitido que cada vez haya más féminas desempeñando diferentes labores en el entorno rural. Este avance ha sido evidente para Laura, quien destaca este crecimiento “en todos los ámbitos, pero especialmente en la veterinaria, donde ahora hay muchas más que cuando empecé yo hace dos años en el sector”.
Para las dos, trabajar en el medio rural va mucho más allá de una profesión: es una forma de vida que les ha dado grandes satisfacciones. Lo resume Joana con una frase que refleja su entusiasmo y compromiso: “Que se animen, porque para mí es lo mejor que me ha pasado”. Este mensaje representa el espíritu que en Jisap compartimos y apoyamos: impulsar el talento, la igualdad de oportunidades y el desarrollo de las zonas rurales a través del trabajo y la pasión de las personas que las hacen crecer cada día.

